Cambiar las reglas a mitad de camino
Modificar el plan cada vez que aparece un titular ruidoso destruye el promedio que intentas construir. Escribe una declaración breve de inversión personal, define causas válidas de ajuste, y automatiza para evitar “mejoras” improvisadas. Con DCA, la victoria es la adherencia. Si necesitas cambiar, hazlo en frío, revisando objetivos y caja de liquidez. Un par de límites por adelantado vale más que cien explicaciones posteriores. La consistencia no se negocia cada semana; se protege con diseño.